jueves, 27 de octubre de 2016

La mesita de la paz: un lugar especial donde calmarse y resolver conflictos.

Uno de los grandes dilemas a la hora de educar, tanto en casa como en la escuela, es la duda de cómo afrontar y gestionar las rabietas o las peleas y/o desacuerdos con los pequeñines. En muchas ocasiones, se generan situaciones que sobrepasan nuestros límites de la paciencia adulta y es que el mundo de los niños está muy alejado del nuestro y no actúan ni con los mismos intereses que nosotros, ni tienen las mismas necesidades, ni llevan los mismos ritmos. Eso provoca que cuando se nos acaba la paciencia, nuestra reacción inmediata sea la de gritarle o castigarle, lo cual provoca una situación aún más tensa, para ambas partes. Pero, aunque en un principio la imposición de la autoridad tenga efecto inmediato, deberíamos tomar conciencia de si eso a largo plazo conseguirá una actitud positiva, que no tenga detrás la mera obediencia del niño/a por miedo al castigo.



En mi búsqueda de soluciones para afrontar adecuadamente este tipo de actuaciones, topé hace un tiempo con una idea que me encantó y, por ello, quise documentarme e intentar aplicarlo en el día a día de mi aula. Me refiero a la conocida "mesa de la paz" de Montessori. Consiste en crear un pequeño espacio, en casa o en la escuela, cuya función es la de permitir que el niño/a de manera individual pueda acudir voluntariamente a ese lugar especial para calmarse cuando se siente enfadado o triste por alguna razón, o bien acudir con alguien más (un hermano/a o compañero/a), para resolver algún conflicto, que les haya dado lugar a enfadarse o pelearse.

cuadro recogido del blog color-en-familia.blogspot.com

Existen muchas páginas que explican detalladamente sobre cómo utilizar esta mesita de la paz y por supuesto, siempre que se respete la idea básica y no se pierda la función real, se pueden introducir variantes, tanto en la forma de ubicarla, qué elementos utilizar y qué objetos tener.
 

¿QUÉ DEBE TENER UNA MESITA DE LA PAZ?

A continuación, os muestro una serie de elementos básicos que deben tenerse en cuenta para que se pueda escenificar adecuadamente la idea:

- Buscar UN RINCONCITO en el aula o en casa: no requiere demasiado espacio y se usará sólo y exclusivamente para eso.
- Los OBJETOS que debe haber pueden variar y nos adaptaremos a nuestras circunstancias. Dicho así, tenemos por internet muchas posibilidades de ideas de mesitas de la paz:


1. Aquí tenemos algunas decoraciones diferentes para crear la mesita de la paz, ya que todo dependerá del espacio que tengamos y del mobiliario del que disponemos. Muchas veces, ayuda más el ingenio y el arte de saber decorar dulcemente un rincón que tener posibilidades económicas o de espacio.



2. En cuanto a los objetos que tener en este rincón, los hay opcionales, o algunos más básicos que suelen aparecer siempre. En cualquier caso, todos deben cumplir una función básica, la de transmitir tranquilidad y paz. 




 LA MESITA DE LA PAZ EN NUESTRA CLASE




1. Decoración y ubicación de la mesita:

Hay muchas ideas de decoración maravillosas, así que iré añadiendo poco a poco los detalles que me vayan gustando, pero de momento, he querido comenzar ya con lo que tengo y, para ello, he utilizado una mesita (que en realidad es un taburete que compré: modelo Frosta IKEA), que tenía en el rincón de la casita, con unas sillitas de enea. Son de madera clarita y a la altura de los pequeñines. 

He intentado colocar la mesita en un lugar del aula lo más separada de los rincones de mayor ruido, así que está cerca de la zona de asamblea y biblioteca, donde le puede dar la luz natural.


2. Objetos que aparecen:

En cuanto a los objetos que he puesto, de momento, he añadido:

- Una campanita: el sonido agudo y suave de una campanita, ayuda a comunicar a la maestra o familia que ya se siente mejor, cuando ha ido solito, o bien que ya se ha resuelto la discusión, cuando van más de uno.  Esto evita tener que dar un grito y, sobre todo, favorece darle conclusión al acto de ir a la mesita.
- El bote de la calma: mereció la pena fabricarlo e intentar poner en práctica su función (ver aquí), ya que les llama mucho la atención cuando al agitarse se puede observar la purpurina brillante caer despacio y con movimientos circulares por todo el bote. Esta observación por parte del niño ayuda a que se centre en ello y se calme cuando está nervioso. Por supuesto, no en todos los casos da un resultado inmediato, pero es cuestión de tiempo, de paciencia y de creer en el fin.
- El muñeco de fieltro verde del cuento "El monstruo de colores": este muñeco lo he dejado en la mesita, porque durante el periodo de adaptación trabajé con mis peques el tema de las emociones básicas, las que más aparecen en ellos, con el objetivo de conocerlas, identificarlas y posteriormente conseguir gestionarlas lo mejor posible. Es un material que les encanta y les gusta coger los diferentes muñecos, para identificar cómo se sienten en ese momento. El muñeco verde está permanentemente en la mesita, porque es el que representa la calma.

Hay otros objetos que me gustaría añadir cuando pase más tiempo:

- Una pequeña plantita, o en la mesa, o cerca de ella en el suelo si es más grande y no cabe: las plantas aportan serenidad y creo que al ser seres vivos hacen al niño consciente de que deben tratarse con delicadeza, con cuidado.

 

La planta puede ser cualquiera, pero me inclino por aquellas donde destacan las hojas verdes y, en el caso de llevar flor, que sea de color blanco.








- Un espejito, donde el niño/a pueda ver sus expresiones, para darse cuenta de sus emociones del momento y poder comprobar al cambio al tranquilizarse. Creo que observarse en el espejo es una actividad que ayuda a conocerse mejor y favorece el autocontrol de los impulsos emocionales.

 

Este espejo es de un Blog de una maestra que tiene elaborado un magnífico material sobre el Monstruo de colores. Es una idea graciosa poner las diferentes expresiones, si se sigue la temática del cuento, si no, pues con un simple espejo será suficiente.






 - Un pequeño reloj de arena: los hay de 1 minuto, de 2 minutos, y de 3 minutos (tienda Tiger). Este objeto puede tener varias finalidades: para que el peque tome como  referencia ese tiempo para calmarse; para simplemente visualizar cómo pasa el tiempo; para que aprendan a tener el turno de palabra (con mayor edad).










- Un objeto que aporte tranquilidad y que al tenerlo en la mano pueda también permitir controlar el turno de palabra con el compañero: una piedra suave de la paz, algún peluche suave  o pequeño cojín, etc.










3. Presentación a los peques de la mesita y explicación de su función:

El día que presenté la mesita de la paz, tuve que explicarles, en primer lugar, que había realizado algunos cambios en el aula, ya que quité la mesita y silla de un rincón para ponerlo en otro. Pensé que iba a generar confusión al ser muy pequeños, pero lo entendieron perfectamente.

Ya había trabajado las emociones con las sesiones del cuento El monstruo de colores y los muñecos de fieltro, de manera que los pasos a seguir en mi presentación fueron:

1. Muchas veces, al igual que el monstruo de colores, nos sentimos tristes por algo, o enfadados porque nos peleamos con algún amiguito, así que es necesario que tengamos en nuestra clase un lugar especial, que nos ayude a volver a sentirnos tranquilos y podamos estar alegres otra vez.

2. Vamos a tener una mesita, a la que vamos a llamar "La mesita de la paz" y este lugar sólo se va a usar cuando tengamos la necesidad de buscar calmarnos, o cuando queramos solucionar algún enfado con algún compañero/a. No es un lugar de juego, así que al niño o niña que esté ahí porque lo necesite, se le debe dejar tranquilo.

3. Si necesitáis que esté para escuchar el problema de la discusión o pelea con el compañero/a, me lo pedís y os ayudaré a resolverlo, para que vayamos aprendiendo a buscar soluciones sin enfadarnos.

4. El bote de calma sirve para concentrarnos y tranquilizarnos. Es un bote muy especial y debe tratarse con cuidado al usarlo. 

5. La campanita se hará sonar suavemente cuando ya os sintáis mejor y hayáis conseguido calmaros, si habéis ido solitos,  o bien cuando hayáis resuelto la discusión, si habéis ido más de uno. Debe usarse sólo para eso y su sonido debe ser suave.


Como todo en esta vida, habrá momentos en que este recurso funcione perfectamente y habrá otros casos en los que no dé resultado, siendo necesario intervenir y quitar al niño o niños del lugar, si no lo usan adecuadamente. En cualquier caso, los primeros que debemos creer en ello somos los adultos y si actuamos de forma coherente, finalmente podremos conseguir resultados muy positivos. Para ello, me gustaría añadir algunas actuaciones que deberíamos evitar, si queremos hacer uso de esta mesita, pues entrarían en contradicción con lo que transmite:

- No obligar o mandar al niño a la mesa de la paz, pues este lugar no es un lugar de castigo, no es la "silla de pensar", sino un rincón del aula al que acudir voluntariamente, si se necesita. Aunque haya personas que piensen que "mesa de la paz" y "silla de pensar" es lo mismo cambiando de nombre, no es así, porque no tiene nada que ver ni en su finalidad ni en su modo de proceder. En uno de los blogs que le leído al respecto, encontré un cuadro comparativo donde se pueden ver las diferencias:


- Si queremos conseguir que se respire la calma en el ambiente (de casa o del aula), ¿por qué gritamos?. A veces, nos intentamos comunicar con los peques de lejos, a voces, tanto para reñir como para explicarles o pedirles algo. Es necesario que controlemos esta acción, y busquemos cercanía con el niño, hablarle a la altura de sus ojos, hablarle bajito y así con esta actitud daremos ejemplo. Soy consciente de que hay "situaciones límite" que agotan la paciencia y hace que perdamos ese autocontrol, pero creo que hay que intentarlo, por el bien de los peques y el de nuestra tensión.



- A veces los conflictos o comportamientos inadecuados en casa o en el cole surgen porque no le hemos prestado la atención suficiente al peque sobre lo que necesita. Las razones pueden ser que no le hemos escuchado realmente, o porque no sabe qué hacer mientras espera nuestra atención, lo que provoca que, al no poder esperar quieto, termina haciendo alguna trastada. ¿Cuántas veces se está hablando con otro adulto, o terminando alguna actividad con prisa, y no estamos 100% atentos a lo que el peque nos dice?. Esta reflexión nos ayudará a mejorar y a intentar saber priorizar qué es lo más importante.





- Pensar que los niños no son capaces de controlar el tono de la voz: en muchas ocasiones (sobre todo fuera del colegio) observo que a los peques se les deja absoluta libertad para pegar voces y jugar a gritos, estén en el contexto que estén, argumentando con resignación que son niños y es imposible que jueguen más bajito. Por supuesto, gritar, saltar, correr y no parar de moverse es propio de la infancia y debe ofrecerse esa libertad y necesidad de movimiento a diario, pero se puede enseñar a controlar esos gritos y carreras o golpes, que les ayudará a vivir y disfrutar de un ambiente menos estridente. Me gustaría dedicar más adelante una entrada sobre este tema, ya que hay mucho escrito sobre el mismo y puede ayudarnos a mejorar estas situaciones.


Quiero terminar esta entrada diciendo que el mejor ingrediente es la paciencia y el autocontrol, pues nuestros peques son lo que les mostramos con nuestras acciones diarias, nos observan, nos aprenden y se comportan tal y como nos mostramos ante ellos.










domingo, 16 de octubre de 2016

El frasco de la calma: ¿magia o ciencia?


A todos nos gustaría tener una varita mágica para poder controlar las rabietas, enfados o momentos de estrés de los peques, pero a diferencia de las matemáticas, el mundo de las emociones no son ciencias exactas.  Sin embargo, hay técnicas que pueden favorecer este control y, ´por ello,  me parece muy interesante que, tanto en casa como en las escuelas, tengamos conocimiento de ellas, ya que con su práctica y con su adecuado uso se podrían evitar y solucionar muchas situaciones desagradables.



FRASCO DE LA CALMA
Origen de la idea: Maria Montessori

Educadora, científica, médica, psiquiatra, filósofa, antropóloga, bióloga, psicóloga, feminista y humanista. Su trayectoria profesional le precede y si por algo ha trascendido la vida y obra de esta mujer, es por su faceta como pedagoga y sus revolucionarios métodos de enseñanza, con una consolidada base científica.

¿QUÉ ES?

El frasco de la calma consiste en un bote preferiblemente de cristal (se puede sustituir por uno de plástico transparente), cuyo contenido es la mezcla de agua, pegamento líquido transparente y purpurina de colores. La observación por parte del niño del movimiento de esta mezcla al agitarse hace que se tranquilice, pues como bien explica su nombre, su objetivo es calmar el estado de ánimo de los peques durante sus rabietas, ataques de llanto o situaciones de estrés.


JUSTIFICACIÓN CIENTÍFICA 

Al contarlo parece que se tratara de un acto de magia, pero no es así, pues María Montessori dio una explicación científica, ya que explicó que el frasco permite a los pequeños organizar y centralizar su sistema nervioso central en un estímulo concreto. Cuando el peque está estresado, su ritmo cardíaco y  respiración se aceleran y su mente se bloquea.

Ejemplo:
Muchas veces le preguntamos a un niño cuando tiene una rabieta: pero ¿por qué lloras? y no sabe decir la razón. 


Sin embargo, al concentrarse en la lenta caída de la brillantina y sus formas, se genera una orden inconsciente que comunica al cerebro que disminuya la agitación. Poco a poco, se crea una relación entre este patrón visual y la calma. 

Según Maria Montessori, el frasco de la calma hace la misma función que lo hace el yoga, la meditación o el ejercicio de mirar una vela, sólo que de alguna manera está adaptado a los más pequeños.


CÓMO USARLO

El frasco de la calma debe ser utilizado en el momento en el que el niño tenga un impulso de histeria, con calma se le debe entregar el frasco y pedirle que se calme y se enfoque en los destellos de la purpurina, mientras se enfoca decirle que agite el frasco, y es importante  hablarle con cariño, hacer que respire profundo y tranquilo.

Ante todo hay que tener claro que el frasco de la calma es una técnica de control de estrés, y debe utilizarse adecuadamente. Con ello quiero decir, que la tranquilidad por parte del adulto para mostrarle el frasco debe ir siempre presente.

Cada niño es único y va a responder de manera diferente, puesto que como  técnica que es,  y como cualquier otro aprendizaje, requiere de cierta práctica. No por enseñarle el bote sin más, el niño se va a calmar, sino que debemos tener paciencia.

Es muy importante que no se entienda ni se transmita como un acto de castigo cuando tiene la rabieta, es decir, no mandarle en forma de enfado o castigo a mirar el frasco de la calma, porque probablemente desaparezca toda su efectividad.

Debe estar en un lugar tranquilo, donde el niño pueda cogerlo cuando conozca su uso, Hasta que llegue ese momento, seremos nosotros quienes les demos la oportunidad de observarlo.

Es una técnica que se recomienda empezar a poner en práctica entre los 2 y los 5 años.


CÓMO FABRICARLO

Para todos los beneficios que aporta, da la sensación de que va a tratarse de algo muy complejo de realizar y, sin embargo, es de lo más sencillo. Cuando vi los ingredientes me di cuenta de que era súper asequible fabricarlo y cuando vi varios vídeos de youtube explicando cómo se hacía, ya me lancé del todo a probarlo.

Hay unos ingredientes básicos, que son el agua; un producto para espesar el agua (puede ser pegamento líquido transparente, glicerina líquida, gomina, gel transparente, etc.);  purpurinas de colores; y colorante alimenticio si se quiere dar un color concreto al bote.

De todas los ejemplos que vi,  me quedé con la siguiente elección:



1º. Bote de plástico transparente: me decidí de plástico para evitar roturas en un primer intento. El bote no es demasiado grande, para que los peques lo puedan manejar bien con sus manitas, y es preferible que sea más alto que ancho, con el fin de que se aprecie mejor la caída de la purpurina.

2º. Agua caliente: primero llenar hasta la mitad

3º. Pegamento líquido escolar (para espesar el agua): cuanto más le echemos, más se espesará y más lenta bajará la purpurina.

4º. Glicerina pura líquida (para espesar el agua): cuanto más le echemos, mas se espesará y más lenta bajará la purpurina.

5º. Colorante alimenticio (unas gotas del color que se quiera)

6º. Purpurinas diversas y demás elementos brillantes (estrellitas, perlitas, etc.)

7º.  Se remueve todo muy bien y se llena hasta el borde del bote con agua.

8º. Pistola de silicona para sellar la tapa al terminar de fabricarlo.

9º. Aquí tenemos el frasco de la calma: cuando se agita es cuando se aprecia su movimiento interior



Os dejo imágenes de frascos de la calma que he visto por internet, para que veáis que hay muchas opciones para decorarlo y para darle color. 



sábado, 8 de octubre de 2016

Con mis manitas aprendo: ¿qué me ofrece cada rincón?

Durante el primer trimestre del curso de 3 años, lo más importante es que los peques conozcan bien su aula, y la consideren como su casita del cole, un espacio en el que se sientan a gusto y que les aporte seguridad y autonomía. Para ello, es necesario conocer e interiorizar adecuadamente el funcionamiento de los rincones del aula y de los materiales:



CONOCER LOS RINCONES 

Es preciso que conozcan cada rincón y hay que darle la misma importancia a cada uno. Me parece fundamental que se transmita a los peques que no existe una zona o momento de "trabajo" y otra de juego, aludiendo a la tan conocida frase de "vamos a trabajar y después se juega". Pienso que se debe transmitir que en cada rincón hay algo interesante que hacer, sólo que se usan materiales y juegos distintos según la zona, y todo puede ofrecerse como un juego (incluso las fichas), pues con esta predisposición es con la que se produce la motivación para aprender.  

Muchas veces, debido a la presión de tener que hacer la ficha, cometemos el error de darle más importancia a este momento y valorarlo como "el importante", dejando pedagógicamente a un lado las demás zonas, considerándolas como "sólo de juego". Me gustaría ir poco a poco desligándome de esta filosofía tradicional, pues cada año me doy cuenta de que un niño/a aprende mucho más explorando y dejándolo actuar con los materiales del aula, que concentrado terminando una actividad de la ficha. Es más, estoy convencia de que el hecho de que haga la ficha "bien o mal" a los ojos de un adulto, no garantiza que haya adquirido el concepto.

Por ello, me gusta darle mucha importancia a las manitas, pues con ellas son con las que se aprende, haciendo muchas actividades, que se clasifican en los diferentes rincones:


Manos que comparten (rincón de la biblioteca y el corcho)

Zona del aula con suelo aislante de corcho, en la que tenemos dos lugares: un rinconcito cerca de la biblioteca, donde cada mañana hablamos, y una zona central en el corcho, delimitada con cinta en el suelo formando un círculo, para cuando hay que contar alguna historia, mostrar algún material, o simplemente cuando tenemos necesidad de estar en equipo.


Zona de asamblea, junto a la biblioteca
Cada mañana nos damos los buenos días y charlamos en grupo para conocernos y expresarnos

Zona delimitada con el círculo


Manos que crean (rincón del área artística)

Zona del rincón del arte, donde se convierten en artistas. Aquí se pueden enmarcar todas aquellas actividades en la que permitan al niño/a desarrollar su imaginación, estimulando su creatividad, para poder expresarse con diversos materiales (ceras, rotuladores, pinturas, modelaje con plastilina o con arcilla, picar con punzón, pegar, estampar, recortar, etc.).

Pueden ser actividades programadas (exponer una idea para elaborar algo en concreto, como trabajito de arte), o bien acudir libremente a hacer arte, usando alguna técnica que se haya mostrado en esa semana.

 

 Modelamos nuestras primeras esculturas con plastilina y palitos de madera de colores




 Pintamos con pintura los colores del otoño



Tenemos un caballete
Los peques pueden ir para hacer una obra de arte en grande, bien sea con ceras, con pintura, o con otras técnicas más complejas.

Manos que cuentan (rincón del área matemática)

Zona donde se pueden encontrar materiales de lógica matemática, con los que aprender multitud de conceptos a través de la exploración y la manipulación: números de lija para sentir y reconocer la grafía de los números, las perlas Montessori, regletas, materiales elaborados con objetos contadores para trabajar la asociación de cantidad, etc. Cada uno presenta un grado de dificultad diferente, de manera que se irán añadiendo con el tiempo.

En este momento de comienzo del curso en 3 años, la mayoría de los materiales que he expuesto han sido elaborados de forma artesanal y son sencillos, trabajando simultáneamente la motricidad fina, que es fundamental para que adquieran fuerza y control en sus manitas, desarrollando la pinza de los dedos.

 Contamos pinzas y colocamos "plumitas" a nuestros pájaros tropicales, a un lado y a otro lado
Colocamos las pinzas, según el color


Colocamos pompones como "huevos de colores" en su nido.
Un huevo en cada nido y deben llevarse con la pinza de madera



 Presentamos el número 1 y lo exploran con materiales manipulativos
Son actividades previas que ayudan a interiorizar el trazo

Manos que comunican, escriben (rincón del lenguaje y escritura)

Zona de lenguaje, de grafomotricidad, de uso de materiales de pre-escritura y pre-lectura. Aquí también se encuentra la zona de los cajones de los trabajitos de los peques y donde se realiza la ficha programada.

Garabateamos con tizas u otros materiales (ceras, rotuladores, lápices) y vemos su efecto.
Si atendemos a la evolución gráfica del dibujo, nos encontramos en la etapa del garabateo, con lo cual es necesario que lo hagan, tantas veces quieran, porque es su forma de expresión escrita del momento. La madurez en el control de los trazos llevará a cada niño/a a pasar a la siguiente etapa. 

Se empiezan a apreciar las primeras formas de la figura humana, pero cada peque lleva su propio ritmo y es importante respetarlo


Primeras tarjetas de imágenes para asociar y hacer conexiones a través del lenguaje


LIBRO DE IMÁGENES PERSONALIZADO:

Para este rincón, estoy elaborando un libro con sus propias imágenes. Más adelante lo mostraré y le dedicaré un post, ya que creo que puede ser utilizado para muchas actividades de lenguaje. Cuando son los protagonistas y se ven en las fotos, la motivación es muchísimo mayor.


Manos que construyen (rincón de las construcciones)

Zona dedicada a los juegos de construcciones, de diferentes tamaños, diversidad de materiales y grado de dificultad. 



Manos que descubren (rincón del área de la naturaleza y cultura)

Zona dedicada al área de la naturaleza y cultura, que ofrecerá la oportunidad de observar y explorar lugares y elementos naturales, así como experimentar con ellos y acercar la ciencia a los más pequeños. En este rincón tendremos también nuestras plantas y, si alguna vez surgiera, algún animalito de mascota.

En este rincón, los materiales pueden ser muy diversos, y dependerá de lo que se quiera trabajar. Dicho así podemos tener material que se encuentre permanente todo el año, o bien alguno que se añada para que sea explorado durante una temporada. Según la edad del alumnado, serán más complejos o más sencillos. En un post del curso pasado, en 5 años, expliqué el funcionamiento de este rincón, al que llamamos "El rincón de l@s científic@s".

De momento, sólo estamos conociéndolo y explorándolo, ya que las actividades se añaden poco a poco y con el grado de dificultad adecuado al momento.


Recogimos piedrecitas en nuestro patio para tenerlas en el rincón


Comienza el otoño
Observamos diferentes tipos de hojas, frutos, piedras, etc.
Las manipulamos, las sentimos y construimos con ellas




Manos que sienten (rincón del área sensorial)

Las actividades destinadas a estimular los sentidos las voy a tener repartidas en los diferentes rincones, ya que no tengo en el aula una zona dedicada exclusivamente al área sensorial. Dicho así, en cada rincón se pueden encontrar materiales con los que sentir diversas texturas naturales (madera, corcho, piedra, metal, telas diferentes, etc.), identificar y asociar olores, formas y volúmenes, apreciar y clasificar colores, distinguir sonidos, disfrutar de sabores, etc.

Algunas de las actividades que he expuesto hasta ahora pueden ser la identificación y asociación de colores; discriminación visual y orden de tamaños a través del volumen (un material parecido a la torre rosa de Montessori), asociación de piezas por color y forma, etc.

Colocamos las bolas en su lugar correspondiente, atendiendo al color
(esta actividad se irá complicando con el tiempo)



Asociamos tuerca con tornillo y se realiza la acción de enroscar y desenroscar


Manos que cuentan historias

Zona de la biblioteca, en la que poder coger cuentos, ojearlos e interpretar y contar historias. También se pueden usar marionetas y títeres que hay en una caja donde tenemos diversos  personajes.

Existen muchas maneras de diseñar este rincón y algunas mini bibliotecas que he visto son una verdadera maravilla. Lo importante es tener presente su función y sacar lo mejor de las posibilidades que uno tiene. Mi biblioteca ideal debería disponer de:

  • Zona delimitada, tranquila, con luz y cálida.
  • Cojines o alfombra donde los peques puedan estar cómodos.
  • El mueble o estanterías donde estén los libros debe estar a su altura.
  • Pocos cuentos, bien colocados, con la portada visible, para evitar saturar con cantidad.
  • Libros adecuados a la edad que corresponda (si es de 3 años deben ser de tapas más gruesas).
  • Ofrecer si es posible cambio de material de vez en cuando (es preferible ir cambiando libros que ofrecer todo el material a la vez).
  • Mostrar unas normas de uso y cuidado de los libros (tratarlos con delicadeza, recogerlos, etc.)
  • Normas de comportamiento en la biblioteca: lugar tranquilo, se habla suave, no demasiados niños/as a la vez.

En mi caso, no tengo aún diseñado el rincón tal y como me gustaría, puesto que necesito quitar y añadir algunas ideas de decoración que tengo en mente. Por otro lado, no cuento con mucho género para poder variar con frecuencia los libros, pero intentaré ir añadiendo material nuevo poco a poco.



Manos que actúan (rincón del área de la vida práctica y/o juego simbólico)

Zona dedicada al juego simbólico y a la realización de algunas actividades de la vida práctica, con las que desarrollar habilidades que fomentarán su autonomía. A medida que vayamos avanzando, se irán incorporando actividades nuevas, como el  armario de telas y disfraces. En un rinconcito, aprovechando el hueco de una columna, he elaborado una zona de armario con perchas que se usará para aprender a colgar y a doblar la ropa.

 Les ha maravillado fregar de verdad, si no ¿de qué sirve una fregona si no está mojada?. Se deben enseñar una serie de normas para que lo hagan adecuadamente. Tengo que añadir que cuando vieron el efecto del suelo húmedo les causó alegría y satisfacción, puesto que estaban haciendo lo mismo que se hace en casa.
Como la fregona de la foto es tan pequeña y poco real, hace unos días decidí fabricar para este rincón una fregona de verdad en miniatura, cortando el palo de madera a menor altura, al igual que los flecos de una fregona auténtica. Ha quedado super graciosa y estoy deseando mostrársela.

Nuestra cocinita de madera con la mesita y sillas es un rincón que nos encanta

Los utensilios de cocina son de plástico, ya que no podemos disponer de una zona de platos y vasos de cristal o porcelana. Esto último sería lo ideal para que verdaderamente aprendieran a manejar y a controlar la coordinación de fuerza y equilibrio necesaria para llevar a cabo estas tareas cotidianas,  pero de momento sólo es juego simbólico


 Con este material hecho con tela de fieltro, practicamos la acción de desabrochar y abrochar.
Con el tiempo, me gustaría construir para mi aula los bastidores de Montessori, con diferentes grados de dificultad (velcro, botones, cremallera, hebilla, corchetes, lazos, cordón, etc.).

Manos que teclean

Esta zona es en la que se encuentra el ordenador (o la pizarra digital cuando la tenga..jiji), y en ella se ubicarían las actividades de juegos interactivos, de búsqueda de información, exposición de videos e imágenes, etc., aplicando así las nuevas tecnologías a la educación. Considero necesaria esta zona, porque nuestros peques han nacido en esta época actual de la información digitalizada y el acercamiento y aprendizaje del buen uso de estos medios informáticos debe realizarse desde edades tempranas, precisamente para que sepan los beneficios de usarlo adecuadamente o de los  peligros que conlleva  una mala utilización de los mismos.

En estos momentos, aún no he puesto en práctica este rincón en mi aula, ya que prefiero ir introduciendo poco a poco cada zona. 



CONOCER LOS MATERIALES

Para que los niños/as puedan actuar con autonomía y utilizar adecuadamente los materiales, es necesario que se les ofrezca qué hacer con cada material y mostrarle con el ejemplo tanto el momento de su uso, como el de recogerlo y colocarlo en su lugar:

  • El ambiente tiene que estar muy bien preparado y ordenado, siempre de la misma manera, y con anticipación al momento de su uso. La improvisación para preparar las actividades o los materiales puede dar lugar a una espera por parte del alumnado, que haga que pierda su concentración. 
  • Siempre se debe ofrecer la misma consigna de cómo se usa, se recoge y coloca un material, que hará que con el tiempo el niño/a actúe de forma autónoma, sabiendo qué hacer con cada material y cómo recogerlo, sin ayuda adulta.
  • Los materiales deben estar bien expuestos, a su alcance y en un lugar concreto. No deben estar  apilados unos encima de otros, ya que sería imposible que pudieran cogerlos y devolverlos a su sitio de manera autónoma. Si se dispone de mucho material, es preferible ir alternando y cambiando cada cierto tiempo, pero siempre presentados de forma clara y ordenada. Esto es muy importante si queremos que aprendan a recoger adecuadamente. Cuesta trabajo lograrlo, pero una vez se consigue es asombrosa su capacidad para actuar de forma independiente.
  • Para elegir el lugar de colocación de cada material en las estanterías de los diferentes rincones, se puede seguir el criterio del grado de dificultad del mismo, que puede de ir de más fácil a más complejo (de izquierdas a derechas en una misma estantería, o bien de arriba a abajo en un mueble con varias estanterías). Esto puede ayudar para orientar a cada peque sobre qué material puede usar, en función de su ritmo de maduración.
  • Lo ideal es que sean materiales auto correctivos, es decir, que den la oportunidad de que el mismo niño/a perciba al terminar la actividad si se ha equivocado o no. Cometer errores es absolutamente necesario, de manera que equivocarse debe considerarse como parte del proceso de aprendizaje. Hay que ir eliminando en los peques y, sobre todo, en los adultos, el enfado ante una equivocación. 
En definitiva, aún queda mucho por hacer porque plasmar en la práctica toda la teoría en ocasiones resulta complicado, ya que requiere de mucho espacio y tiempo o dinero para elaborar o adquirir todo el material deseado. En cualquier caso, y como siempre digo, nada es imposible y lo importante es seguir con ilusión dando pasitos hacia delante.


sábado, 1 de octubre de 2016

DÉJAME APRENDER A MI RITMO Y EXPLORANDO: La Autonomía en Educación Infantil

Cuando se habla de lo que aprenden los niños y niñas de Educación Infantil en la escuela, muchas veces da la sensación de que todo gira en torno a conocer lo antes posible contenidos muy concretos, como saber los números, las letras, las figuras, los colores, etc. Además, en algunos centros parece que la filosofía educativa es enseñarle a leer y a escribir cuanto antes mejor, bien porque los maestros/as del centro o las editoriales lo marcan, o bien porque las familias lo demandan. Ninguna de las dos razones son aceptables, pues como profesionales de la educación no deberíamos dejarnos llevar por las demandas sociales, sino por los conocimientos de psicología y pedagogía infantil, que son la base para poder fundamentar cualquier actividad llevada a cabo con niños y niñas de 0 a 6 años.

 

Dicho de otro modo, parece como si la calidad de la educación de un centro se midiera por la rapidez y la cantidad. Evidentemente, esos contenidos forman parte del día a día en nuestras aulas, pero existen muchas otras situaciones educativas, vivencias e infinidad de actividades, que forman parte de la vida cotidiana y que son los aprendizajes claves en estas edades para desarrollar al máximo las capacidades de los peques.

Para poder entender las necesidades de los niños y niñas en sus seis primeros años de vida, hay que conocer bien y no olvidar las características que definen la etapa del desarrollo en la que se encuentran. Si tomamos como punto de partida esta información, nos daremos cuenta de que la sociedad exige a los más pequeños adquirir ciertos aprendizajes de manera anticipada y con la forma inadecuada. Con ello me refiero a que ante todo necesitan explorar, actuar siguiendo sus intereses y todo ello poniendo en práctica todos sus sentidos, que es como interiorizan cada aprendizaje. 



Los niños y niñas quieren constantemente imitarnos, hacer las actividades que ven en sus familiares en casa o de su maestra en el cole, por lo tanto debemos aprovechar esa motivación e ilusión para que formen parte de las tareas cotidianas, que tanto les puede ayudar a desarrollar sus habilidades.



ÁREA DE LA VIDA PRÁCTICA
"Rincón de la casita"
¿cómo favorecer la autonomía en los peques?

En nuestra aula hay una zona o rincón que está destinada a la realización de actividades cotidianas, en relación con las tareas del hogar y con otras acciones que forman parte del día a día. Me encantaría que todas se pudieran llevar a cabo de forma real, pero por ahora es complicado, de manera que para escenificar algunas nos valemos del juego simbólico con nuestra cocinita, y zona de armario. 

Las actividades que son más complejas llevarlas a cabo en un aula, las pondré en práctica en momentos puntuales a lo largo del curso. Aunque parezca obvio, muchas veces los adultos no dejamos que el niño/a termine de hacer una acción, por prisa, por impaciencia o porque sencillamente subestimamos sus capacidades y creemos que no pueden. Es muy importante que practiquen, que se equivoquen, que lo vuelvan a intentar, una y otra vez, hasta que lo hayan logrado. El adulto debe ser sólo un guía que le oriente, que le aporte trucos o estrategias para conseguirlo.

A continuación, quisiera exponer algunas acciones e ideas que creo que son básicas para que los peques puedan lograr paulatinamente autonomía en sus actividades cotidianas. En el colegio se pueden presentar algunas, pero es especialmene en sus casas con sus familias donde más las podrían hacer. Las acciones más comunes son:

Acciones con la ropa: 

Ponerse o quitarse cada prenda implica una dificultad diferente, pero jugar a vestirse o desvestirse es una actividad que implica en el niño/a  mucha coordinación, concentración y equilibrio. Cuando en casa se ponen los dormitorios de los peques, con los armarios, cajones o muebles, en muchas ocasiones no se puede o no se suele tener en cuenta su altura, con lo cual hace que su autonomía se vea coartada, porque siempre necesitan ayuda adulta. En el colegio, los materiales y muebles están a su alcance, con lo cual favorece que puedan actuar sin ayuda. Ésta es una de las razones por las que en el colegio se consigue que hagan las cosas solitos, pues el mundo está a su altura.

Algunas de las actividades o materiales que se pueden tener en el aula o en casa para favorecer este proceso de vestirse de manera autónoma son:
 
  • Bastidores con telas y diferentes cierres: cremallera, velcro, botones, corchetes, hebillas de cinturón, lazos, etc.
  • Doblar y guardar ropa: emparejar calcetines, colocar en perchas abrigos, doblar paños de cocina, pañuelos, etc.
Acciones con las tareas del hogar: 

No hay nada que le guste más a un pequeñín que imitar a su mamá o papá a realizar las cosas de casa o algo de bricolaje. Parece que el juego simbólico es suficiente, y que con juguetes de cocinita o cacharritos con comida de plástico hacen lo mismo, pero aunque son importantes para que escenifiquen situaciones familiares, no sustituyen al acto de realizarlo de verdad. Con ello, quiero decir que es importante que realicen actividades cotidianas, puesto que con ellas desarrollan muchas habilidades que favorecen los aprendizajes. Con sus manitas están deseando: 

  • Limpieza: fregar algunos platos; tender algunas prendas de ropa con las pinzas de verdad; lavar algo de ropa y llenarse de jabón las manos; barrer o fregar con un cepillo o fregona con un palo a su altura; limpiar el polvo; poner y recoger la mesa; extender las sábanas de su cama; meter la ropa en la lavadora; etc.
  • Cocinar: ir a comprar y ver los productos, cómo están clasificados y ordenados; ayudar a colocar la compra en casa, experimentar con mezcla de alimentos y remover algo, amasar, untar en el pan; etc.
  • Higiene personal: limpiarse solo/a la nariz y el culito después de hacer caca o pipí; dejar que intente lavarse algunas partes del cuerpo, cepillarse el pelo; echarse cremita; lavarse los dientes, etc.

Creemos que no son capaces, que aún son muy pequeños, pero debemos pensar que quizás sí que puedan, sólo que necesitan otro ritmo para el que los adultos no tenemos paciencia por falta de tiempo. Se pueden ir añadiendo actividades poco a poco, ya que en la escuela  las rutinas se consiguen a base de practicar cada día y de darle siempre la misma consigna. Es fundamental que se establezcan unas normas ajustadas a la edad y que se cumplan, pero para ello, se le debe pedir siempre lo mismo, no sólo algunas veces.

Para finalizar expongo algunos enlaces que me parecen interesantes y que pueden ayudar a orientar sobre cómo fomentar la autonomía en los más pequeños. Existen tantos artículos tan completos y bien explicados que a veces sólo hay que pararse a leer un rato y enriquecerse de las personas que han querido compartir sus experiencias y sus conocimientos. Ahora bien, posteriormente cada docente y cada familia debe adaptarse y saber aplicar aquello que pueda, dentro de su contexto.

Fomentar la autonomia a través de la vida practica, en el día a día…

Aprendiendo con Montessori: 10 Ayudas técnicas para fomentar la autonomía en el hogar


“Una acción pedagógica con niños pequeños no será eficaz si no los ayuda a avanzar por el camino de la independencia, entendida en el sentido de iniciarlos a aquellas primeras formas de actividad que los permiten de bastarse por si mismos”

Montessori, M.