martes, 9 de febrero de 2016

¿Juegas a leer conmigo?




Un día una niña de mi clase se acercó a mí y me hizo una pregunta: - Seño, ¿juegas a leer conmigo?-. Sobra decir que me hizo esbozar una gran sonrisa llena de entusiasmo, porque sin duda es así como un@ niñ@ debe sentir este aprendizaje. Mi inquietud se centró en  otra cuestión, ya que automáticamente pensé: - ¿verán así tod@s mis peques la lectura y escritura? Leer para divertirse y no para aburrirse debe ser sin duda la base que sustente cualquier proceso de enseñanza de la lectoescritura, especialmente en la etapa de Educación Infantil, y sobre todo ante la creciente insistencia de que “leer y escribir” a los cinco años de vida se ha convertido en un “objetivo prioritario” , con respecto a otros muchos contenidos, dentro de las aulas de Infantil, pues especialmente en el curso de 5 años se suele mascar la “presión” de que hay que “preparar” a l@s niñ@s para el paso a Primaria.

Es cierto que vivimos en un mundo lleno de códigos y símbolos y que el aprendizaje de la lectoescritura se inicia ya desde los primeros momentos  de vida, con gran variedad de actividades cotidianas “previas” a la enseñanza propiamente dicha de palabras, sílabas y, en última instancia, letras aisladas. Se debe comenzar con aquello que se encuentre dentro del entorno inmediato de l@s niñ@s, que tenga sentido y les sea de interés. El mundo que les rodea está lleno de letras y mensajes, tanto orales como escritos,  que aportan información constante, de modo que en estas edades su motivación por aprender es MUCHÍSIMO mayor que la que hay pasados los primeros años.
 
Ahora bien, el proceso de este aprendizaje no se adquiere ni se interioriza adecuadamente a un ritmo acelerado, y con cualquier metodología…, es decir, no porque el niño/a aprenda antes de forma reiterativa y mecánica las sílabas y/o palabras se asegura un buen aprendizaje o una motivación futura para querer leer y escribir. Añado una parte de un texto del libro "Didáctica de la lengua en la educación infantil", que explica esta necesidad de darle sentido a la lectura y escritura: 
Considero por mi experiencia que no existe un método que por sí solo se convierta en el mejor para esta  enseñanza, pues todo dependerá de las características del niñ@,  grupo con el que se trabaje, o contexto en el que nos encontremos. A todo esto, debe añadirse la diversidad de ritmos de aprendizaje que cualquier aula, especialmente con peques de infantil, suele tener, siendo necesario respetar cada uno de ellos y ofrecerles oportunidades de aprendizaje ajustadas a su  nivel de desarrollo.

Existen actualmente muchas opiniones, y no todas bien fundamentadas pedagógicamente, sobre la manera de enseñar a leer y escribir en Educación Infantil. A ello debe sumarse la gran cantidad de métodos, cuadernillos y cartillas de lectura de multitud de Editoriales, que golpean e influyen con fuerza en demasiadas personas (familias y docentes), presentándose como “la herramienta perfecta” para enseñar a leer. Muy lejos de serlo, pienso que deberíamos, cada uno al ritmo que necesite, ir desligándonos poco a poco de estas metodologías y materiales, al menos no como única opción, para apostar por un aprendizaje menos reiterativo y tan poco contextualizado a los intereses del niñ@ como es la cartilla. Ya hay muchos estudios que demuestran que el acto de leer y escribir debe ser impulsado a través de palabras significativas, cercanas al niñ@, y textos con sentido, utilizándolos como herramientas de juego que hacen que la motivación por aprender y descubrir el mensaje no cese con el paso del tiempo. En definitiva, se trata de ABRIR EL ABANICO DE OPCIONES y enriquecer nuestros recursos materiales y personales, que como docentes debemos seguir ampliando cada día.

Dicho así, paso a exponer un esquema de la CLASIFICACIÓN DE LOS DIFERENTES TIPOS DE MATERIALES-JUEGOS DE LECTOESCRITURA de los que dispongo en mi aula de 5 años, que con el paso del tiempo he ido fabricando y se han convertido para mí en herramientas básicas, para llevar a cabo multitud de actividades y juegos con mis peques.






Con este tipo de MATERIALES se pueden realizar multitud de ACTIVIDADES Y JUEGOS DE LECTOESCRITURA, trabajando diferentes objetivos en cada una de ellos, y pudiéndose aplicar en los tres cursos, aunque lógicamente las actividades que se pongan en práctica dependerán de si nos encontramos en 3, 4 ó 5 años.  La selección de actividades irá en función del curso que tengamos, del ritmo y nivel de desarrollo del alumnado, de la temática que se esté trabajando en ese momento y del ingenio de niñ@s y maestr@s como equipo, en el que no sólo aporta el adulto, sino también l@s peques.

Los ingredientes finales que les da “sabor” a esta combinación de materiales son la 
Ilusión + Creatividad
Motivar a un niño/a de 3, 4 ó 5 años es relativamente fácil, siempre que se ponga ilusión y un poco de magia a lo que se haga. El juego es el vehículo que conduce la actividad, y la motivación es el motor que lo impulsa. Por ello, cualquier actividad que se haga, debe presentarse como algo increíble que se nos ha ocurrido, que vamos a hacer porque nos encanta, y es súper divertido, estamos loc@s de content@s y por ello hablamos de los preparativos y de todo lo que necesitamos.
Más adelante hablaré del significado de cada tipo de material, cómo lo uso y qué materiales tengo para trabajarlo

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