martes, 2 de febrero de 2016

¡Comienza la función!

Con esta gran frase doy paso a mi jornada escolar cada día, pues cuando entras en un aula de infantil pareces encontrarte encima de un escenario, sobre el cual interpretas un papel, lleno de magia la mayoría de las veces, para poder acercarte a tus niñ@s y captar con entusiasmo esas pequeñas miradas repletas de expectativas. Es el momento en el que un adulto, sin dejar de serlo, hace las cosas "con ojos de niño", como diría Francesco Tonucci.

En mis comienzos como docente, tuve la suerte de encontrarme con una gran maestra de Educación Infantil, de la que aprendí las bases para disfrutar y aportar en esta profesión. Supo transmitirme con su trabajo diario, con su ilusión y su pasión lo que era ser maestra de infantil. No sólo me mostró ideas, sino una filosofía de enseñanza, fue sin duda "mi maestra en este mundo del teatro". Hoy día, procuro no olvidarme de sus sabias palabras y seguir sus consejos.

Siguiendo con esta línea de pensamiento, hago referencia a una actividad que realicé en mi centro educativo el pasado viernes, 29 de enero, que como en la mayoría de los colegios, se celebró el Día de la Paz. En esta ocasión, mis compañeras y yo decidimos dejar a un lado las actividades previsibles de esta efemérides, que tan reiterativas resultan, para dar paso a la acción y representar a nuestr@s  niñ@s una pequeña obra de teatro, en la que se incluyese la enseñanza de valores de Paz.

La mayoría de las veces en las que hay que celebrar efemémires, algunas de obligado cumplimiento, much@s maestr@s nos encontramos con la dificultad de que tenemos que añadir a nuestra programación actividades que no tienen demasiada relación o conexión  con el proyecto o tema que se está trabajando en ese momento en el aula, a lo que se le suma la falta de tiempo para que dichas actividades se realicen adecuadamente. Por ello, aprovechando la temática del Proyecto de mi aula de 5 años, Los Castillos y la Edad Media, hemos decidido integrar esta efemérides de la Paz, introduciendo una historia con un personaje - La bruja Naruja -,  perteneciente al cuento motivador, que impulsó la puesta en marcha del proyecto.

Es una historia inventada, en la cual los diálogos y sucesos de la misma se han adaptado a lo que se buscaba, añadiendo los personajes necesarios, en función de los recursos con los que contábamos (tres maestras y la monitora del cole, como colaboradora). El objetivo principal era contrastar valores contrarios, unos negativos, pertenecientes a la bruja, con otros positivos, interpretados por un hada, y todo ello moderado por el personaje de narradora.

Fue un momento muy divertido, en el que maestras y niñ@s disfrutamos de una obra de teatro llena de valores, de improvisación y de mucho humor, pues la risa es el motor de la alegría.


 Esta obra ayudó a enlazar el tema con el Proyecto, para que un niño de mi clase presentara ese día su trabajito de investigación, ya que le había tocado buscar información sobre las brujas y la magia en la Edad Media.


Añado la obra de teatro escrita (descarga), por si os apetece conocer la historia, y junto a ella un pequeño montaje con los dibujos que mis peques realizaron al terminar la función.

 


4 comentarios:

fran dijo...

Buen trabajo. Los niñ@s se lo han tenido que pasar genial. Y las profesoras también. :)

Silvia dijo...

Pero qué suerte tenemos al tenerte en el cole de compañera y qué suerte la de tus alumnos al tenerte como seño. Da gusto entrar a tu clase y ver la ilusión con la que trabajas. Suerte en tu nueva andadura de bloguera, compi! Silvia 😘

Unknown dijo...

Sin duda una actividad diferente que a los niños sorprendió y en la que disfrutamos todos....Compis da gusto trabajar con vosotras

JULIAN ORTEGA dijo...

Genial. Me hubiera gustado ver la cara de los niños al escuchar el relato. Eso si es un trabajo desarrollado con pasión y motivación, y no como otros que simplemente es por "obligación".
Los dibujos de los niños también fantásticos. Yo guardo muchos dibujos de mis hijos, porque simplemente me encanta recordarlos cuando pintaban así.
Enhorabuena por el trabajo desarrollado, ¡Sigue asi!